viernes, diciembre 16, 2005

El difícil regreso a casa...... Los veteranos del 79


El Ejército tras alcanzar una exitosa campaña en el norte y obtener para Chile importantes fuentes de riquezas, tuvo un difícil retorno a la vida cotidiana. Estos son los personajes que por muchos tiempo han estado ocultos o simplemente dejados en el olvido en la historiografía chilena, pues la fragilidad de la memoria histórica es un rasgo característico en nuestra idiosincrasia. Además, se prefiere hacer historia sobre los grandes héroes patrios, que sobre los discapacitados que surgieron de ésta.
Fue así como la reinserción en la sociedad de los sobrevivientes de la Guerra del PacÍfico no marchó de forma tan fácil y continua, ya que ésta constó e muchas privaciones e incomprensiones por parte de la mismna sociedad, como del Estado. También, hay que recordar que era un ejército compuesto por civiles, los cuales antes de ir a luchar tenían un empleo u oficio.
Pero muchos de los que partieron no volvieron, pues dieron su vida a la patria. Otros regresaron, los cuales conformaron los cuadros de inválidos de la guerra, y los sanos. Éstos, más las viudas, y huérfanos, anhelaban una rencompensa digna de sus acciones ejecutadas en la guerra y conforme a las riquezas que se habían obtenido de ella. Sin embargo, en la reinserción a la sociedad, los inválidos fueron los que tuvieron más problemas, pues debido a su incapacidad no pudieron integrarse fácilmente.
Estas preciadas recompensas pretendían satisfacer las necesidades básicas que les surgían en su retorno a la vida civil, que comenzaba con la llegada de los primeros discapacitados. Desde la ocupación de Lima, el ejército chileno empezó a dismovilizarse, el cual culminó a fines de 1884, tras la firma del Tratado de Ancón 1883 y el regreso de las últimas tropas a Chile. Es frente a la situación, que algunos autores como Carlos Méndez Notari, señalan que el Pago de Chile fue una realidad, porque implicó postergación y marginalidad para quiénes vencieron en el conflicto pues las pensiones eran tan insignificantes que no alcanzaban para compensar las necesidades mínimas.