jueves, noviembre 24, 2005

Chile y su posición frente a la Guerra del Pacífico. Quién fue el verdadero responsable???


La Guerra del Pacífico es uno de los procesos históricos más importantes que haya ocurrido en la historia de Chile durante el siglo XIX y que haya repercutido hasta el día de hoy, en cuanto a hostilidades y provocaciones entre los países involucrados. Una guerra netamente económica cuyo triunfo daría las herramientas necesarias para financiarse a sí misma y contribuir con el desarrollo económico posterior al conflicto. Esto sólo se explica por el hecho de que lo que estaba en juego, no sólo era la línea de frontera, sino lo que significaba la riqueza del salitre.
La discusión política e historográfica de este conflicto pretende analizar el problema de quién fue el responsable del desencadenamiento de la guerra. Cada uno de los países- Bolivia, Chile y Perú- ha intentado fervientemente defender y justificar su posición, tomando absoluta objetividad ante la veracidad de los hechos, pero generando discursos nacionalistas cuyas repercusiones alcanzan hasta nuestros días. Es así como cada país recurre a su propia versión llegando incluso a ser cuestionables.
Esta características es completamente reconocible en el texto de Mario Barros Van Buren - Historia Diplomática de Chile (1541- 1938). Si bien el autor expone cómo Bolivia y Perú ven y conciben la guerra y la figura de Chile, también éste deja percibir una postura nacionalista. La narración de "La Misión Lavalle en Santiago" confirma esta crítica, puesto que Barros Van Buren relata que este último fue enviado a Chile "diplomáticamente", pero con el objetivo de retrasar los hechos para que el Perú terminara de armarse, viendo lo bien que estaba Chile en este aspecto.
Van Buren plantea que Chile no está preparado como Perú en términos militares, para enfrentar esta guerra que va a comenzar. La pregunta es ¿Lavalle exageraba o Barros Van Buren busca defender a Chile?. En efecto, a lo largo de la historia diplomática se aprecia esta postura del autor manteniendo una línea, la cual deja liberada a Chile de ser el iniciador y responsable del conflicto. Por lo tanto, es Chile quien sufre las agresiones de Bolivia, y Perú es involucrado en esta guerra que le era ajena por mantener con este último un Tratado Secreto.
Fue así cómo por medio de una carta del Ministerio del Interior al Intendente de Antofagasta, B Prats, se ve claramente la actitud chilena: "No queremos conquista. Deseamos solo obtener lo que nos pertenezca i prestar eficaz garantía para la industria i el trabajo de todas las nacionalidades".